El significado de los colores de la pintura de tus paredes

La pintura de las paredes es un factor básico en la decoración de cualquier casa y con ella puedes opinar entornos diferentes en todas y cada una de las estancias, pero, en el momento de escoger la mucho más correcta en todos y cada caso, ten presente algo esencial: los colores que escojas influirán, mucho más de lo que crees, en tu estado anímico.

Los colores y sus diferentes tonalidades emiten experiencias: vitalidad, alegría, paz, melancolía… tienen la posibilidad de pasar tenuemente inadvertidos o cobrar absoluto importancia ornamental, pero siempre y en todo momento están ahí. Los observamos regularmente sin arreglar en ellos a pesar de que tienen la capacidad de modificar nuestras conmuevas.

Si vas a escoger la pintura de las paredes de tu casa, el abanico de probables tonos es prácticamente infinito y cuesta tomar una resolución. Si andas en esta situación, dedica el tiempo preciso a tu decisión, para conseguir ofrecer a cada habitación el color que mejor le va. Ten cuenta puntos como las dimensiones de las estancias, la luz natural, el futuro moblaje… pero ,además de esto, piensa realmente bien 2 cosas: qué ocupaciones se harán en esa habitación (reposar, reposar, jugar, estudiar…) y quién pasará mucho más tiempo en ellas (pequeños, personas mayores, la pareja, amistades…).

¿Qué color escoger según su concepto y lo que transmite?

Tus opciones, indudablemente, determinarán la decisión de la pintura de tu casa pero antes de decidirte, fíjate en lo que significan varios de los colores comunes y de qué manera tienen la posibilidad de influir en los ánimos de toda la familia.

  • Torrados y beiges. Son colores a los que se recurre habitualmente por el hecho de que son tonos neutros. Es simple que encajen con cualquier estilo y además de esto no causan experiencias bastante marcadas, (por su neutralidad). Por norma general, dicen poco y dependen de de qué forma estén conjuntados con el resto de elementos, pero son tonos que invitan a la tranquilidad y a la reflexión.
  • Naranjas y colorados. Las tonalidades anaranjadas levantan el ánimo. Son alegres y vitales y llenan de energía efectiva cualquier ámbito. De la misma los colorados, son colores poderosos y también invitan a la actividad, ¡excelente!, pero tienen la posibilidad de llegar a ser algo estresantes si su presencia es excesiva. Por poner un ejemplo, un toque colorado en un área de la cocina (quizás sobre la encimera) puede ofrecerte energía y una cuarta parte de juegos en el que prevalezca el naranja fortalecerá la alegría  de los mucho más pequeños, pero un salón en colorado, «total» favorecerá poquísimo una comida romántica o una tarde de relax en el sofá.
  • Azules y celestes. Tanto el azul profundo como sus ediciones mucho más visibles son especiales para sitios que inviten al reposo. El azul, por norma general, relaja y en una habitación con las paredes de este color, te hallarás a gusto, sosegada y desconectando, quizás, de un largo día de trabajo.  Es idóneo para cuartos y asimismo asiste para la concentración, conque tampoco es mala opción para un despacho.
  • Verdes. El verde es el tono de la naturaleza y, en su gama, crea muy buenas vibraciones. Los verdes aportan vitalidad, imaginación, ganas de llevar a cabo novedades. Según el tono que escojas, puede quedar realmente bien prácticamente en cualquier habitación, llenándola de energía.
  • Malvas y rosas. Si los escoges en tonos pastel resultan frágiles y agradables. Trasmiten sosiego y equilibrio, si bien, más que nada los malvas mucho más oscuros, tienen la posibilidad de invitarte a determinada melancolía.
  • Blanco. Este es un color difícil. Siempre y en todo momento contribuye luz y alegría pero su presencia excesiva (toda la vivienda y sus habitaciones de blanco) puede hacer el efecto opuesto, y trasmitir frialdad y sensación de soledad.

¡Tú decides!

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