Dormitorio para un sueño fabuloso: 5 reglas importantes

Entendemos que el sueño tiene un enorme encontronazo en nuestro cuerpo: nos deja sostener la salud del cuerpo y el alma. ¡Mientras que dormimos, nuestro entendimiento se regenera y los pequeños daños se reparan! El reposo conveniente nos deja trabajar de manera mucho más eficiente, concentrarnos y recordar las cosas con mayor sencillez y sostener una aceptable forma física. La decoración del dormitorio puede influir substancialmente en nuestro sueño. Por este motivo te aconsejamos de qué forma ordenar la habitación para hallar un sueño reparador.

1. Situación y composición de la cama

La decisión de la cama es de escencial relevancia en lo relacionado al reposo. Según el Feng Shui, es preferible escoger el marco de madera y eludir el de metal. La localización perfecta ha de ser aquella con la cabecera cerca de la pared para hacer más simple el ingreso a la cama. El Feng Shui nos enseña una regla alta: debemos eludir poner la cama con los pies hacia la puerta o cerca de la ventana. Los flujos de energía del exterior perturban el sueño. Al seleccionar la cama, asimismo tenga presente el tamaño preciso. Lo idóneo es reposar en una área de 90 cm de ancho y 30 cm mucho más extendida que nuestra altura.

Aparte del armazón de la cama, el colchón asimismo cuenta. Es una inversión desde hace unos años y por este motivo vale la pena escoger el producto de calidad. El colchón debe ajustarse a nuestro cuerpo, pero no puede ser bastante blando. La situación de la columna a lo largo del sueño es primordial para sentirse bien por la mañana. Asimismo tenga presente la funda del colchón que siempre y en todo momento ha de ser de lona natural y transpirable.

¡La calidad de tu sueño asimismo es dependiente de las sábanas! Primeramente, le aconsejamos que adquiera colchas y almohadas rellenas de fibras sintéticas. Este material tiende a ser antialérgico y deja pasar el aire, merced a lo que la colcha se amolda a las temperaturas. A lo largo de las noches frías nos sostiene calientes, al tiempo que en las noches cálidas nos asiste a sostener fresco el cuerpo. En lo que se refiere a los forros, opta por los fabricados con materiales naturales, como el algodón o el lino, que dejan que la piel respire y sean resistentes a la humedad.

2. Silencio y obscuridad

El dormitorio ha de estar en un espacio separado para asegurar la tranquilidad y la relajación. Por tal razón, un ambiente de planta abierta no es una gran idea. Al escoger la puerta interior, renuncia a la de vidrio para garantizar un mejor aislamiento de la habitación de la luz y el estruendos procedente de otras habitaciones.

Las mejores habitaciones son las que tienen ventanas orientadas al este. Así el ritmo del día se sincroniza con el reloj biológico del hombre – los fotones del sol nos despiertan y en el momento en que nos vamos a reposar ahora tenemos la posibilidad de estar frescos. Las contraventanas o persianas te dejarán tener una obscuridad total en la habitación lo que estimula el sueño. Abandonar las persianas venecianas que son débiles, gustan el polvo y más que nada no oscurecen absolutamente la habitación.

3. Temperatura y humedad correctas del aire

Asimismo preste atención al sistema de ventilación en el dormitorio: una solución económica son los ventiladores de ventana que le dejan enfriar la habitación sin perder calor. Antes de acostarse es requisito ventilar la habitación y intentar no sobrepasar la temperatura de 20 ° C a lo largo de la noche. Asimismo recordamos sostener un nivel conveniente de humedad. Si no desea despertarse por la mañana con la nariz seca, use humidificadores de aire.

Las plantas en el apartamento tienen una secuencia de virtudes, pero no exageremos la proporción de flores en el dormitorio. Las plantas generan oxígeno solo a lo largo del día, al paso que durante la noche respiran como nosotros y no mejoran la calidad del aire. La única salvedad es el aloe vera que emite oxígeno aun a la noche, filtra el aire y lo humecta.

4. Luz difusa y colores relajantes

En el dormitorio tenemos la posibilidad de prescindir de la luz del techo; es preferible decantarse por la luz difusa de múltiples fuentes de luz que creen un tiempo interesante. Si le chifla leer libros durante la noche, invierta en una lámpara a la noche o parado para resguardar su vista. En el ámbito donde descansamos es preferible usar colores que tengan un efecto relajante. Los tonos verde y azul y los colores tierra son inmejorables en tanto que alivian, regulan la continuidad cardiaca y la presión arterial y, consecuentemente, fomentan el sueño (lea nuestro producto sobre el encontronazo de los colores en los interiores).

5. Pedido y sin electrónica

Para reposar mejor es requisito sostener el orden en la habitación. Por este motivo, suprimimos todos y cada uno de los elementos que logren hacer caos en el dormitorio. No empleamos la área bajo la cama para ocultar cosas y perturbar nuestro sueño. El dormitorio es nuestro cobijo, un espacio destinado a la relajación y por consiguiente ha de estar separado del rincón de trabajo. Si esto es imposible, procuramos hacer áreas, por servirnos de un ejemplo con la pantalla. No debe existir elementos electrónicos en el dormitorio que ocasionen ionización del aire y emitan radiación que logre perturbar el sueño. Antes de quedarnos dormidos, ¡renunciemos a la televisión a favor de los libros!

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